La imagen recorre el sur del municipio Baraguá
| |
Al abandonar el pueblo de Gaspar a media mañana, la imagen comenzó su peregrinar por pequeños asentamientos de la parte sur del municipio de Baraguá. Esta zona se caracteriza por el cultivo de la caña de azúcar y otros productos de la tierra en cooperativas estatales. Este territorio es atendido por las Hermanas Misioneras de la Caridad y los misioneros laicos que colaboran con ellas. El paso de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre por estos pequeños poblados, fue una oportunidad para aumentar y potenciar el sentido de comunidad, de pertenencia a la iglesia; así como una fuente de fe, mostrando a Jesús por María.
En un ambiente de alegría, sencillez y cubanía fue recibida la imagen de la Virgen Peregrina en Pachi 3, la Guira, Jiquimal, Las 20, San Rafael, Purificación y San Francisco. La comunidad de Pachi 3 recibió la imagen de la Virgen en el portal de la casa donde se reúnen, que fue especialmente adornado para la ocasión con cadenetas, carteles coloridos. Se realizó una pequeña celebración con cantos y oraciones, después los pobladores tuvieron un breve tiempo para adorar y rezar con la imagen antes de que esta siguiera su peregrinar.
Con una procesión desde la carretera hasta la casa de misión, comenzó la visita al asentamiento de la Guira. La imagen fue recibida en el patio adornado con pencas de coco, flores, carteles y un techo de yagua para protegerla del sol. Durante la celebración se recitaron poemas dedicados a la Virgen, que expresaron la devoción y alegría de los pobladores.
Las Hermanas Misioneras de la Caridad, se encomendaban a Dios para que el auto que trasporta la imagen de la Virgen del Cobre pudiera llegar hasta Jiquimal, lugar de difícil acceso; sus plegarias fueron escuchadas y esta mañana una llovizna atenuó el polvo del camino, con los cuál los pobladores pudieron recibir la tan esperada imagen. La imagen fue conducida hasta la cooperativa en una procesión encabezada por tres jinetes portando la bandera cubana. En el portal de la casa de misión se realizó la celebración, antes de partir los pobladores cumplieron sus promesas ofreciendo flores y oraciones.
Las 20 es una pequeña comunidad de edificios multifamiliares, situados entre plantaciones agrícolas, en medio de este paisaje contrastante, la imagen de la Virgen de la Caridad se hizo presente para llevar esperanza y fe. Con su llegada los niños de la escuela se acercaron a la tarima donde fue colocada la imagen, salieron formados a recibirla y le ofrecieron poesías. Posteriormente se arrodillaron junto a las hermanas para rezar, algunos por primera vez, haciendo realidad la frase a Jesús por María.
En un amplio patio y a la sombra de un tamarindo fue venerada la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre en el caserío de San Rafael, donde se acercaron personas de todas las edades a venerar la imagen de la Virgen. Con una pequeña celebración se amenizó la tarde para dar paso a un momento de encuentro más personal con la madre de los Cubanos, que recibió flores y plegarias de los pobladores. El batey de Purificación recibió a la Virgen rezando el Ave María expuesto en una pancarta preparada para la ocasión. La celebración fue animada por laicos que acompañan a las hermanas en la misión. Se acercaron niños, adultos y enfermos a hacer sus peticiones a la Madre del Cielo. Al atardecer la imagen de la Virgen pasó por el asentamiento de San Rafael, donde estuvo expuesta en un portal al cual acudieron niños, mujeres y una gran cantidad de hombres, en señal de su devoción por la Virgen Mambisa. Los cantos y oraciones sirvieron para animar a los pobladores.
Llegó la imagen peregrina a Gaspar
Pueblo próspero a juzgar por las construcciones de sus moradores y por la cantidad de cámaras fotográficas y celulares que el visitante pudo observar a lo largo de toda la procesión e incluso en la explanada que sirvió de escenario para la primera parte del recibimiento que los habitantes prepararon a la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre. La procesión precedida por el padre Nelson Benítez, sacerdote que atiende el lugar, recorrió la calle principal del poblado, animados por cantos y oraciones a la Virgen María, Madre de Dios, que los cubanos desde los orígenes hemos conocido como Virgen de la Caridad del Cobre. Al llegar al paseo ubicado frente a la iglesia, la Virgen fue llevada en andas hasta la plaza de la localidad donde se le había preparado un estrado con un quitasol a su costado derecho, la gente esperaba impaciente poder ofrecer sus flores, velas y ofrendas a la Patrona de Cuba. El acto repleto de cubanía, desde la evocación del Padre Nelson a la figura de Perucho Figueredo, la interpretación del Himno de Bayamo y La Bayamesa por la banda de conciertos de la localidad, los repentistas Walberto Domínguez y Armando, las décimas a la Virgen por Alejandro Donet y Claudina Hernández, el Quinteto tradicional interpretó canciones cubanísimas como la popularizada por El trío Matamoros, Mi veneración, declamadores y hasta el repentismo se hizo presente en este multitudinario acto que desbordó las expectativas de los más con servadores. El llamado del padre a la unidad desde la diversidad, independientemente de los posiciones políticas e ideológicas, se sustenta en su deseo de que la llegada de la réplica de la Virgen de la Caridad, más conocida como la Virgen Mambisa , sea un encuentro de paz entre todos los hermanos gaspareños. En un segundo momento el padre invitó a los lugareños a dirigirse al templo y allí poder cumplir sus deseos, la multitud ávida de un encuentro inusual junto a los creyentes católicos colmaron el lugar que por lo pequeño le era imposible contener a todos a la vez, felizmente primó la cordura y el padre junto a sus acólitos bendijo la velas y conminó a que disciplinadamente las ofrecieran a la Virgen, así como las flores y las promesas fueran depositadas en sendas cajas habilitadas al efecto. Buena parte de la noche, animada por cantos y una multitud que no dejaba el templo, propició poco a poco un espacio para la meditación de los que acudían buscando paz, un momento de oración y el encuentro con la madre de Dios. |


